Soy Laura Ruiz, licenciada en sociología y estudios de género por la universidad de North London, Inglaterra. También tengo un Master en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior, y estoy acabando otro en Marketing Digital. Pero mi gran pasión es explorar el mundo es su inmensa diversidad ¡siempre en compañía de mi familia! Nos gusta viajar por libre, lejos de los grandes viajes organizados con demasiada gente y muy poca flexibilidad.

 

Viajábamos mucho antes de tener hijos, pero cuando ellos llegaron, hubo un reajuste en nuestras vidas que afectó también a la forma de viajar. De hecho, tengo que confesar algo: como padres primerizos (y novatos), hubo una etapa en la que pensamos que no era posible seguir viajando por libre con niños tan pequeños, garantizando totalmente su seguridad y comodidad, y ademas, disfrutando del viaje

 

Sin embargo, no pudimos reprimir mucho tiempo nuestro espíritu viajero, y antes de que nuestro segundo hijo cumpliese un año, hicimos un primer viaje de prueba. El resultado fue espectacular. Descubrimos que, viajar con niños pequeños no sólo no es un tormento, ni una locura ¡sino que es la mejor experiencia que podemos compartir juntos, como familia! Desde entonces ha sido un no parar.

 

A menudo me encuentro la misma situación con otros padres. La idea de embarcarse en un gran viaje con niños pequeños asusta un poco, pero una vez lo pruebas, ya no hay marcha atrás. Si viajar es apasionante, viajar con nuestros hijos es la experiencia más enriquecedora que podemos compartir en familia. Aún así, no es fácil dar el primer paso. Embarcarnos en una aventura con nuestros hijos significa, en muchas ocasiones, salir de nuestra zona de confort, y esto requiere confianza y seguridad. Precisamente eso es lo que me gustaría ofrecerte de una forma u otra entre estas páginas.

 

Nosotros seguimos viajando por libre, y organizando a medida todos los viajes, pero ahora lo organizamos casi todo desde casa, antes de viajar. No sólo para garantizar la total seguridad y comodidad de nuestros hijos, que es lo mas importante, sino para no tener que invertir ni un solo minuto de nuestro tiempo y disfrute familiar, en los pormenores logísticos y organizativos, durante el viaje.

 

Viajar con niños pequeños tiene muchas ventajas y en mi blog, espero poder contaros todas ellas. Pero como padres, no hay nada más emocionante que descubrir el mundo desde el punto de vista de nuestros hijos. Compartiendo en familia esa capacidad innata de asombro y disfrute que tienen ellos, y que viajando sin niños no es posible experimentar tan efusivamente. Los niños viven cada descubrimiento con un entusiasmo natural muy especial, del que es difícil mantenerse ajeno. Por eso como viajera, nunca he disfrutado tanto viajando, como lo hago ahora, de la mano de mi familia.

 

Para colmo, viajar es la mejor enseñanza que podemos transmitir a nuestros hijos. A través de los viajes, Les educamos en la diversidad cultural, inculcándoles valores como la tolerancia y el respeto por las distintas costumbres. Además, les enseñamos a desenvolverse con naturalidad en distintas situaciones e idiomas.

 

No obstante, la preparación del viaje en sí es infinitamente más tediosa y complicada cuando viajamos con niños, que la de cualquier otro viaje. Antes de tener hijos, nos daba un poco igual si el hotel era mejor o peor, y viajábamos en cualquier tipo de transporte. Ahora medimos todo con mucho cuidado asegurándonos de que tanto las distancias como las actividades planeadas, o el alojamiento reservados, son lo mejor que podemos obtener, de acuerdo con las necesidades de nuestros hijos.

 

Organizar todo esto, asegurando la mayor calidad, dentro del presupuesto que nos hayamos fijado, no es nada fácil. A menudo lleva meses de dedicación absoluta contactando y negociando con decenas de agencias locales y comparando los precios y servicios ofrecidos, así como la disponibilidad de la agencia, para solucionar pequeñas dificultades o problemas que puedan surgir sobre la marcha. Yo disfruto haciendo todo esto, pero la mayoría de las familias no disponen del tiempo necesario, y normalmente, el poco que podemos arañar, lo quitamos del tiempo dedicado a nuestra familia.

 

Con todo ésto en mente comencé este proyecto. Con la idea de seguir viajando con mi familia, pero también con intención de ayudar a otras familias a organizar sus viajes. Después de toda una vida organizando aventuras propias y ajenas, quiero aportar mi experiencia para que otras familias disfruten de sus propias aventuras tan intensamente como lo hacemos nosotros. Esforzándome en ofrecer soluciones prácticas a todas aquellas dificultades que suelen surgir, al viajar con niños.

 

Todos los viajes que hacemos, los organizamos a través de pequeñas agencias locales. De este modo potenciamos el turismo sostenible. Además, los servicios son los mismos que pueden ofrecer los grandes tour operadores, pero a un precio infinitamente inferior, y con la ventaja de ser totalmente flexibles y adaptados a las distintas preferencias y necesidades, según la edad de los niños.

 

Mi reto es animar a otras familias a viajar con sus hijos. Inspirando otros viajes familiares a través de nuestras experiencias, contadas en el blog, pero también ayudándote a organizar un viaje similar a cualquiera de los nuestros. Me encanta poneros los viajes “en bandeja”, porque sé que contribuyo a que, cada vez mas familias, tengan la posibilidad de disfrutar ¡tanto como lo hacemos nosotros explorando del mundo!

 

¿Quieres comprobar que fácil es? Contáctame para decirme dónde y cómo te gustaría viajar, pero te lo advierto… ¡te haré una propuesta que no podrás rechazar!

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